Repetir, una palabra clave para comunicar de una manera eficiente. Una de las cosas que hacemos en D&h es comunicar de una manera creativa y que llame visualmente la atención del consumidor para finalmente generar recordación.
Resaltar y combinar: En estas piezas lo clave que se quiere comunicar es un estilo ´freaky´, diferente y llamativo sin dejar a un lado la delicadeza y elegancia.
Mostrar las joyas de una manera interactiva sin necesidad de usar solamente una imagen plana. Las historias de Instagram muchas veces se pierden entre un mundo de contenido. Como claramente deben captar la atención en pocos segundos, la idea al usar contenido de calidad y de estudio es poder intervenirlo gráficamente para generar una sensación más personal y cercana con el consumidor.
Además de ser contenido llamativo para el ojo, este permite al consumidor guardar o hacer ´screenshot´ de un contenido que su uso final puede ser con otro propósito, como por ejemplo fondos de pantalla o incluso algo que guardan porque los inspira o los representa.
Recuerda que este tipo de contenido le puede dar un respiro a tu ´feed´ o historias de lo que común mente navega en un espacio saturado.
Constantemente buscando entender qué quiere y quién es, Yohji Yamamoto utiliza sus sentimientos y los plasma a través de su moda.
Uno de los diseñadores vanguardistas más importantes de la industria y que revolucionó el ready to wear, se preocupa constantemente por aportar valor verdadero a lo que hace y permanece fiel a su esencia.
Para esta editorial nos enfocamos en este sentimiento de vacío, pérdida y dolor de Yamamoto.
Yohji: El sentimiento.
Artículo «Negro.» :
Editorial
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Edición y texto por Lucía Zea
Las fotos no son de nuestra autoridad:
Fashion Stylist Oguz Erel Latest Editorial for ELLE Turkey by Emre Unal
Jennae Quisenberry for Vogue Portugal October 2018 by Angelo Lamparelli
Fashion Stylist Ozge Efek latest editorial for Collectible Dry by Eugenio Intini
Luisa Bianchin for Procne Magazine by Andreas Ortner
New Face Caroline Knudsen for Costume Magazine by Will Vendramini
Hayett McCarthy x So It Goes Magazine Issue 12 by Boe Mario
La fantasía y la realidad, el amor propio, el compromiso y esfuerzo, y creer en uno mismo, son una de las tantas especialidades de Diana Vreeland.
Diana no se puede descifrar en pocas palabras, la verdad siéndoles honesta, no creo que se pueda descifrar con ninguna cantidad de palabras. Revolucionó la moda, una moda para muchos y no para pocos. Con esta transportó a sus lectores, los hizo vivir las historias que creaba basadas en el arte y la historia. No importaba que sus historias estuviesen manchadas de fantasía, pues lo importante era lo que estas hacían sentir a sus lectores, que los hiciera vivir. Con Diana, la línea entre la fantasía y los hechos era inexistente.
Vreeland era fantástica, estaba llena de sorpresas y por eso les digo que no hay cómo definirla, porque hay tanto que ella nos mostró, que sería mentira si la encajara como algo.
Aparte de permitir que la gente viva la moda, que la gente se transporte de su casa, de la guerra y de sus problemas a la magia de sus historias, Diana nos enseñó lo que es el amor propio. Les pregunto: ¿Tienes un cuello largo? ¿Tus piernas son gruesas? ¿Tus dientes están separados? Diana nos dice ¡Potencialízalo! Ella encontró belleza en lo denominado ordinario, le dio protagonismo y educó al mundo para conocer otro tipo de bellezas. Sin saber, empezó lo que hoy revoluciona al mundo: el self-love.
Entre tantas cosas que identifican a Diana, una de esas es la palabra editora. Ella creó el denominado rol, ¿pero eso qué significa? Creó la idea del trabajo duro y el compromiso. De crear historias o conceptos, de dirigir y guiar el proceso creativo, de ser la líder y de explotar su creatividad al 1000%. La conocían como dura, frívola o cruel, tal cual como The Devil Wears Prada, que por si no sabían, está inspirado en ella. Pero en realidad era porque ella exigía en los demás lo mismo o más de lo que ella daba en el trabajo. Eso llevó a que la relación con las personas con las que trabajaba fuera de amor-odio.
Este ha sido uno de los personajes más importantes para la industria de la moda. Gracias a ella entendí que a todas nosotras nos hace falta soñar. Creernos la historia, meternos en el papel. A nosotras nos hace falta una Diana Vreeland interior. Hoy le dedico este espacio sencillamente porque de ella aprendí que para triunfar, para lograr nuestras metas, tenemos que creer que lo que queremos es posible, creer en lo que nos identifica y potencializarlo, aunque los demás no opinen lo mismo.
Entonces créanselo, sueñen y materialícenlo, pero sin dejar a un lado la fantasía, esta siempre ayudará a potencializar nuestras ideas.
Why Don’t You?
Why don’t you yell all your feelings to the wall?
Why don’t you swallow your gum?
Why don’t you believe in yourself?
Why don’t you curse at the priest? Really, Why don’t you?
Las imágenes no son de nuestra autoridad. Edición por Lucía Zea.
«Vogue es mi vida. Cómo la dejo morir. Que mueran en la guerra hombres, pero no que muera mi revista. Esta guerra no va a ser mi fin. La ropa ya no llega a Nueva York. Solución. Siempre hay solución. Siéntate. Olvídate. Sus gritos me alteran. Respira tranquila. Él no se calla. Se cree mejor que todos. Concéntrate. ¿Qué quieres tú? ¿Qué harías tú? ¿Cómo hago si no hay ropa? París me causa problemas. La guerra no va ser mi impedimento. Nueva York. Tengo Nueva York. No necesito a París. Los diseños no son de París. Los diseños se pueden crear. Los llamo, sí los llamo. A los sastres de Nueva York. En Nueva York. Todos los de Nueva York. Los pongo a pensar, que sirvan para algo. Yo sí sirvo para algo. Un evento, un evento para tener de qué hablar. Que se hable de la ropa. La ropa y no de lo que hacen los ricos de Nueva York. Todos, que todos vean, que todos sepan. Si. Soy un genio. Siempre lo he sido. Les digo, que se inventen algo, que ellos piensen. No puedo pensar por todos. Pero mientras esta guerra no se acabe… se repite y ya. Varias veces. Muchas veces. Las veces que yo quiera. Así siempre tendré de qué hablar. Yo la organizo. Yo, porque sé cómo. Tal cual yo diga es mejor. Varias veces entonces. Me miran. Porqué me miran. Esperan que hable. ¿Entonces les cuento? ¿O les cuento después? Vogue es mi vida cómo la dejo morir. Les cuento entonces.»
Las fotos no son de mi autoridad:
Glamour Mexico September 2018 Melina Martin by Kapturing
InStyle Russia August 2018 Anabela Belikava by Anastasia Fursova
Harper’s Bazaar Czech October 2018 Linda Vojtova by Andreas Ortner
Love Magazine X Dolce & Gabbana Fall Winter 2018 by Carin Backoff
Las pieles eran color champaña en una oscura madrugada. Una melodía placentera se movía al ritmo de nuestros pies lentos. Las coloridas sombras zumbaban alrededor del jardín. Sin poder contar cuantas veces ya, me encontraba nuevamente entre las plantas de un hogar ajeno. El color verde oscuro llenaba los espacios entre la música y las burbujas blancas del licor. Se escapaba en medio de las telas, mientras sus dueñas incomodas intentaban bailar las tantas piezas de la noche.
Era otro día oscuro sin empezar donde yo era una musa otra vez. Una aguja, se entrometía en mi piel varias veces, traspasando un hilo color champaña desde mis muslos a mis tobillos morados. El hilo se infiltra en mi piel cada noche de luz color champaña en aquel jardín ajeno lleno de otras como yo. El dolor era profundo, pero no inusual. La aguja no causaba el dolor, el caminar sí, aunque el caminar en realidad no sucedía. Era más como un medio paso y otro medio paso. El dolor no era propio, todas nos movíamos unánimes al son de una canción de cuna. El viento se paralizaba al ritmo de mis pies y mi única pierna. En horas como esta, las musas teníamos una sola pierna. Ocupaba el espacio perfecto entre la tela rígida de la falda larga y recta. La unión entre las dos piernas era perfectamente invisible. Los rastros de tener dos piernas desaparecían por completo en aquellas noches.
Esto sucedía regularmente, para ser exactos, dos madrugadas cada semana. Teníamos razones de sobra para celebrar, nos inundaban grandes momentos de euforia y disfrute en toda Francia. Si les puedo ser honesta, ser musa no tenía nada de disfrute. La velada transcurría segundo por segundo en el reloj gigante del jardín. Las sonrisas eran fingidas y rutinarias hacia los hombres que pedían bailar con nosotras. De costumbre y por obligación bailábamos a medio paso, ellos también, acostumbrados a este tipo de veladas. Paso a paso, el viento se colaba en medio del estómago y se chocaba en la pierna. Exhausta pedía permiso para retirarme del paso a paso, para quedarme quieta por unos minutos. No había sillas para descansar, no servirían de mucho igual, no podíamos sentarnos sin caernos.
Éramos musas, aquellas con una sola pierna, supliendo el deseo de un hombre, que en algunas noches se volvía realidad. En estas fiestas aquel nos permite soñar con la libertad, pero solo a medio paso. De pie por algunos eternos segundos charlaba con los hombres que pasaban a saludar, esperando que se acabara la noche. Desesperanzada me ilumina una luz amarilla, que lentamente opaca la de color champaña, permitiéndome por primera vez en la velada caminar otra vez.
Reto: Texto Fantástico
Tema: Belle Époque/Paul Poiret
Reto Instagram: Subir tres fotos que hablen del tema.
Comunicación de la Moda.Tema: Llegada de Conde Nast a Vogue
Un texto con una imagen y mucha tinta, tan simple pero tan revolucionario. Las revistas podrían ser solo eso, revistas, pero un hombre quiso más, un poco mucho más. Y el mundo conoció a Condé Nast. El Dios de las comunicaciones de moda, el creador de Vogue: La biblia de la moda, que lleva más de cien años revolucionando una industria compleja y competitiva. Al Nast comprar la revista, pasa de ser una revista semanal, con textos, imágenes y mucha tinta a ser un lugar para soñar y también para crear. Ahora con unas cuantas mil páginas más para solo obtenerla dos veces por semana pero con estilo de sobra.
Condé Nast revolucionó no solo la industria de la moda, pero el arte, la publicidad y en general la cultura del periodismo. La mente de Condé estaba mil años adelantada de su tiempo. Nast logró darle vida a una Vogue común y corriente (que sin su llegada no sería lo que es hoy en día) porque entendió a quién se dirigía. Las mujeres. Mujeres de la alta sociedad. En una época machista y sexista, en un planeta de hombres, donde el poder y el estatus lo era todo, este hombre vio lo que tenía ahí, en frente. Él las vio a ellas. Sí, los hombres tenían ojos, veían sus hermosos cuerpos y sus extravagantes vestidos, pero sus mentes, sus mentes las veían blancas. En una sociedad hecha por ellos y al beneficio de lo masculino, regida por medio de sus necesidades, era difícil que alguien más se distinguiera. Pero con gran observación, Condé Nast supo que ellas revolucionarían el mundo y por eso las puso de su lado.
A través de una revista, con mucho poder, lujo y romance, les dio protagonismo para tener necesidades, para existir, para brillar, para ser mujeres. Y les dio el ítem perfecto donde podían existir: Vogue: La consejera, la especialista y consultora de moda y estilo de vida. Un lugar en el cual podrían conocerse así mismas, conocer a otras como ellas, sentirse especiales y el lugar donde podían regir el mundo. Creó un espacio hecho para y por las mujeres. Donde ELLAS tienen pensamientos e ideas, donde se representa toda una generación de voces, donde pueden hablar de sus problemas, donde las mujeres pueden ser ellas y solo ellas. Nast revolucionó el mundo a través de las mujeres: de su poder, de su sexto sentido, pero ante todo de sus mentes brillantes.
Editorial Completa para Clase: Comunicación de la moda.
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Edición por Lucía Zea
Las fotos no son de mi autoridad.
Fotos de las siguientes editoriales:
EDITA VILKEVICIUTE BY QUENTIN DE BRIEY FOR THE EDIT OCTOBER 2017
ELLE Russia September 2018 Sveta Danika Lauren Rocio Ramos
Harpers-Bazaar Netherlands September 2018 Simone Doreleijers Katelijne-Verbruggen
Maximiliano Jorquera Latest Editorial Vogue Mexico
Nathalie Edenburg Glamour-Brazil September 2018 Ivan Erick